TEXTILES, RITUALIDAD Y PRODUCCIÓN ARTESANAL

¿Cómo y por qué surge el interés de Carmen Rion por los tejidos artesanales?

Este interés surgió desde que estaba en la carrera, hace unos cuantos años. En esa época, toda la industria textil copiaba del extranjero todos los diseños para estampar sus telas. Sí había industria… no como ahora, pero no había diseño original hecho en México. Mi tesis de licenciatura se llamó “Proceso de diseño para estampado textil mexicano.” Me impresionaba mucho, (aún ahora), que la industria haya sido tan poco creativa, habiendo en México una tradición textil tan importante. De ahí surgió el proyecto de mi tesis y claro que mi sueño era ir a trabajar en el telar de cintura.

Carmen Rion / Diseñadora gráfica y maestra de textiles

¿Qué es el diseño sustentable para Carmen Rion y cuáles son las claves para combinar lujo y sostenibilidad?

Sustentable es lo lógico, lo de sentido común. Es decir, ni hacer daño al planeta ni explotar a la gente. Para mí es obvio. Yo nunca pensaba en eso de “lujo”, esto fue apareciendo a la par de mi trabajo; llamarlo “un lujo” tiene que ver con cosas originales, hechas a mano, y hace 3 años me dieron en Madrid un premio por “Lujo Sustentable” yo misma me sorprendí de ese concepto, sabiendo que la gente que trabaja artesanalmente, y las mujeres que tejen en el telar, generalmente son de la más pobres de este país, y aun así ellos mantienen “ese lujo” de nuestra identidad y tradiciones.

¿Cuándo empieza el trabajo con los grupos de artesanas, cómo era en aquel entonces y cómo es hoy en día tras 20 años de la marca Carmen Rion?

Empecé hace más o menos 15 años a ir a Chiapas, invitada por una ONG: “Foro para el desarrollo sustentable”. Cuando llegué a Chiapas, el grupo era como de 200 mujeres artesanas de Los Altos. Xochitl Gálvez las había apoyado para que formaran grupos productivos y tuvieran telares de pedal. Se organizaron muy bien, aprendieron y podían producir “en serie”. Desafortunadamente, esto no era lo suyo, su arte está en el telar de cintura. Hoy en día, todo mundo quiere “trabajar con artesanos”, pero la mayoría lo que quieren es “maquilar”, no hacer algo integral. Francamente no hay diseño textil en las universidades, aunque son licenciada/os en diseño textil. No saben mucho de diseño textil realmente.

“El traje ha sido además, vehículo de comunicación con otras realidades, otros planos y dimensiones, capaz de transformar y transportar a quien lo porta”

¿Se podría extender esta cita a la tradición textil mexicana? ¿Cómo se presenta la dimensión ritual del vestir en México?

Si claro. En las comunidades el uso del traje tradicional es sagrado para los días de fiesta. De hecho en muchas comunidades estos días son de “estreno” y es cuando salen nuevos diseños o variantes del traje tradicional. En el caso de los hombres que son los “mayordomos” de la comunidad, siempre van vestidos con su traje tradicional y son los encargados de trabajar gratis durante por lo menos un año. Además están las autoridades fijas, que son los más viejos y se ven francamente guapos, además denotan respeto en su vestir. Las mujeres usan el traje a diario, la mayoría de los hombres lo han abandonado. Es una pena.

Vestimenta y Día de Muertos, ¿qué colores, telas y piezas son ideales para celebrar la vida y la muerte durante octubre y noviembre?

Pues lo obvio para mí siempre es el negro, por el luto, digo yo, pero francamente eso es muy personal. No me gusta eso de uniformar a la gente, cada quien como quiera celebrar a sus muertos. En nuestra nueva colección está muy presente el mar, porque es en este momento la mayor alarma natural, hay que cuidar el planeta y a sus peces. También estos muertos serán de buena suerte, porque tenemos peces chinos.

Producción artesanal amenazada, ¿cuáles son las principales causas de la desaparición de las prácticas artesanales; qué podemos a hacer a pequeña y gran escala?

Primero que nada, no “regatear”. Pienso que hay un gran boom, y esto ya no se acaba, ha vuelto gracias a los diseñadores, no a los gobiernos… ni gracias a la industria, sino a diseñadores que han apoyado, valorado y bien pagado el trabajo artesanal. Además de esto, los propios artesanos, en su mayoría indígenas, han cuidado por años su “quehacer” necesitan mayor apoyo para que puedan vivir bien con su trabajo. ¿Qué hacer? Integrar ya la práctica artesanal en la educación, en los programas desde primaria, secundaria y preparatoria. Crear escuelas técnicas de arte y artesanía como las universidades europeas de artes y oficios. Algo con más nivel, con buenos artistas y maestros, con más ganas, con más presupuesto. El diseño está cada día más cerca de los oficios. Así que no creo que esté tan en peligro, ya estuvo y pasó librado, ahora hay que reforzarla.

¿Tres consejos para alguien que esté empezando su propia marca de diseño?

Primero que nada, hacer su proyecto, no copiar ni “inspirarse”, esa palabra que disfraza muchas cosas. Trabajar con calidad y propuesta… lo de la marca ya viene después. Es como hacer un pastel, primero la masa, después le pones el betún y luego la caja. No haces el betún y luego el relleno.

¿Cuáles son las influencias fundamentales para los procesos y las prácticas creativas de Carmen Rion?

Bueno, los primeros fueron mis maestros, como Marcela Gutiérrez en la UIA, Gonzalo Tassier. Luego en la maestría en Basilea, Suiza, todos los docentes. Marlisse Nusbaumer, Erika Possinger, Armin Hofmann, Kurt Hauert, Wolfgang Wiengart, Klaus Litman… y a mi regreso, Ricardo Legorreta, Ángel Perez Gomez (Artell), Acatex y Toallas el Pilar, Jose Yapur Hadad. Con mis clientes aprendí mucho sobre textiles en la industria. Ahora mis maestras son las artesanas desde hace 15 años, pero no solo maestras de tejido y bordado, sino maestras de la vida.

Si pudieras traer a alguien del pasado hasta el siglo XXI, ¿a quién traerías?

Traería a Madeleine Vionet, Chanel, (pero quién sabe si sería insoportable), a Annie Albers. A los que andaban en la Bauhaus y obvio a las grandes creadoras indígenas textiles, tejedoras, que aún sabían el significado de cada símbolo en el tejido y bordado de sus huipiles. Traería a que nos hablen diseñadores como Issey Miyake, y otros muchos diseñadores contemporáneos; esos no están muertos.

Si pudieras cambiar algo de esta época ¿que cambiarías y qué dejarías tal cual está?

Quitaría la posibilidad de estar metidos en el celular en Facebook, en Twitter, las redes, todo el santo día. Sí es muy interesante la tecnología, tomar las fotos, pero no todo, ni todo el tiempo. Les enseñaría todavía a los niños a escribir con lápiz y con pluma fuente, adiós a las plumas Bic. Mucho a dibujar, “a hacer”, a jugar. Les enseñaría oficios sencillos como cuando yo era niña, encuadernación, cosas básicas de carpintería, electricidad, dibujo, barro, tejer, bordar, cantar, cocinar y bailar. Haría que las computadoras fueran para toda la vida, como antes eran los refris, las consolas, las licuadoras, las cámaras, los comedores, los coches… Lo que dejaría tal cual son las series, me parecen lo máximo, pero sin estar en la pendeja, sino haciendo algo, así me enseñaron a mí, a estar surciendo calcetines, bordando cualquier trapito o tejiendo, mientras veíamos la tele, una rato, una hora o dos, y no todo el tiempo y aprendí. Aún lo hago.

“¿Qué hacer?

Integrar ya la práctica artesanal en la educación, en los programas desde primaria, secundaria y prepa”.

Diseñadora gráfica y maestra en textiles.

Carmen Rion

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