EL CANTO DE LA GUACAMAYAS

La Guacamaya en la cosmogonía maya era asociada con la vida, el movimiento, el Sol, el agua y la fertilidad. Una de las imágenes más significativas de la Guacamaya en tiempos prehispánicos la encontramos en Cacaxtla. Hoy las guacamayas están en peligro de extinción. Un espécimen promedio puede vivir entre 40 y 50 años en el medio silvestre, alcanzar altos vuelos y recorrer grandes distancias para conseguir alimentos como frutos de amate, palmas, chicozapote (Manilkara zapota), ramón (Brosimum alicastrum swartz) e insectos. Son aves gregarias, es decir, que tienden a vivir en grupos y habitan desde el sureste de México hasta Bolivia.

Hablamos con Rodolfo Raigosa Higueras director de Conservación del ecoparque Xcaret para conocer más sobre el Programa de Conservación y Reproducción de las Guacamayas.

¿Cuándo inició el programa de conservación?

El programa de conservación de especies inició hace 25 años. La reproducción bajo cuidado humano de guacamayas rojas y verdes inició en 1993, en el parque había aproximadamente 6 o 7 aves, ahora tenemos una población muy grande de reproductores y de guacamayas que están listas para volar. Trabajamos con diversas instituciones para desarrollar un proyecto de conservación integral. Por ello mantenemos vínculos con el personal de Aluxes, en Palenque y con los de Nanciyaga, en Veracruz, lugar que además posee tres sitios que apoyamos en la etapa de la liberación de las guacamayas. Estamos siempre buscando nuevos sitios para reintroducir aves.

Con el parque Aluxes por ejemplo, hicimos la primera reintroducción de guacamaya roja y un año después empezamos a trabajar en Veracruz. Actualmente tenemos tres sitios para la liberación de aves: en la comunidad Benito Juárez, el Nanciyaga al lado del lago Nancillaco, y el otro sitio es la selva cercana a Aluxes, donde liberamos alrededor de 270 aves. El éxito de los programas de reproducción es lo que nos permite insertar tantos ejemplares a la vida silvestre.

¿Cuáles son las exigencias para el cuidado de Guacamayas?

Las autoridades ambientales de México exigieron diversos estudios de genética y salud, nos tomó dos años completarlos todos. Compartimos dichos estudios con la Universidad Autónoma de México y con el personal del parque Aluxes quienes han tenido un papel importante en nuestro éxito, de modo que para el cuidado de las guacamayas hace falta tejer una red.

¿Cuántas personas forman parte del equipo?

En el área de conservación somos 120 personas que trabajamos con todos los animales; en lo que concierne las guacamayas y su crianza, 15 personas que están a cargo del área de reproducción y entre 10 y 20 en el programa de comportamiento.

¿Qué diferencia hay entre la reproducción de las guacamayas en el ecoparque y en la vida silvestre?

Una pareja de guacamayas pone hasta dos o tres polluelos por área. Con nuestra experiencia, logramos aumentar la expectativa de reproducción exitosa de guacamayas, amencos y loros. La sobrevivencia depende de la disponibilidad de recursos alimenticios, sociales, de hábitat o espacio de anidación. Cuando tenemos a las guacamayas bajo cuidado, les proporcionamos todo, es mucho más fácil para ellas, las cuidamos de las enfermedades, les ofrecemos una dieta balanceada y no tienen que volar kilómetros para encontrar alimento.

¿Cómo estimulan los comportamientos deseados en las especies?

Depende mucho del carácter del ejemplar, nosotros tenemos diferentes grupos. Hay guacamayas muy sociales, pueden estar en grupos grandes y generamos espacios para que puedan volar. De algún modo entienden que tienen un apoyo, salen volando y regresan con nosotros donde tienen el alimento y la pareja. Hay algunos ejemplares que de antemano sabemos, son posibles candidatos para la reproducción, tenemos un grupo de gente que se dedica especícamente a evaluar el comportamiento y determinar para donde va cada uno: programa de vuelo, programa de reproducción y reintroducción.

¿Existe el interés de proteger a otras especies?

Trabajamos con corales, tortugas marinas, amencos y peces del acuario. De alguna manera no podemos hacernos cargo de todas las que nos gustaría. Actualmente pensamos establecer convenios con universidades e investigadores y para el monitoreo del tapir en Calakmul. Cooperamos también con la Alianza Nacional de Conservación del Jaguar con cámaras y trampas. Siempre hay interés en trabajar con nuevos ejemplares.

¿Qué factores ponen en riesgo a las guacamayas?

El principal factor es la deforestación, su sobrevivencia afuera depende de los recursos disponibles, si nosotros fragmentamos el hábitat y vamos reduciendo esos recursos, no hay manera de preservar la especie. Otro factor es la cacería ilegal que persiste en México donde apresan a los polluelos para venderlos. Esta área, la península de Yucatán, históricamente no era área de guacamaya ni verde ni roja. Eso quiere decir que en el área no existen las condiciones necesarias para la reproducción de guacamaya verde.

¿Ustedes reciben guacamayas de rescate?

Sí, a veces llegaban. La ley no es tan fácil para poder cuidar guacamayas de rescate. Las mismas personas que las tienen de mascota o que compraron en algún lado nos las hacen llegar. Además, nos llegan halcones, águilas, tortugas, normalmente, las recibimos, las rehabilitamos y en la medida de lo posible, las regresamos a su hábitat.

Camila Orestes

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