LA APICULTURA MAYA

La miel fue uno de los productos claves para el intercambio comercial de los grupos mayas prehispánicos.

En la época prehispánica la apicultura tuvo un desarrollo significativo entre el pueblo maya de la Península de Yucatán, el conocimiento de los hábitos y naturaleza de las variedades de abejas silvestres, y su posterior manejo de los enjambres en apiarios, constituyó un primer paso desde el aprovechamiento de la miel como beneficio eventual y familiar, hasta la producción de excedentes, lo que conllevó a ser objeto de trueque.

Excluyendo a algunas representaciones pictóricas referentes a las abejas en las láminas 103 y 112 del Códice Madrid, no contamos, por el momento con otra manifestación de este insecto y la apicultura, ya sea reproducida en pintura mural, grabado en piedra o cerámica.

El emplazamiento general de los apiarios se circunscribe en puntos estratégicos cercanos a depósitos de agua y dentro de una superficie de terreno delimitado por muros, cuya expansión a lo largo de la costa y tierra adentro nos revela una importante explosión demográfica para el período terminal del Postclásico. La tendencia de las colmenas pudo estar sujeta al núcleo familiar dentro de sus solares como parte del sistema hortícola doméstico, y fuente de alimentación necesaria en la subsistencia diaria.

La variada información que sobre esta materia nos aportan los cronistas de Indias es de gran valía, nos hace constatar el gran conocimiento y manejo que los indígenas tenían sobre las variedades de abejas melíferas conocidas; como la Melipona o las Trigona.

A semejanza de antaño, las labores apícolas modernas en la Península de Yucatán se desarrollan como complemento importante en la economía regional; la introducción de la abeja europea y todo el adelanto tecnológico que le acompaña ha superado el deseo de manipular las variedades autóctonas del insecto y sus colmenas en las comunidades mayas actuales, a pesar de todo esto contamos con el suficiente material etnográfico reciente que nos permite avistar, de alguna manera, el progresivo conocimiento del quehacer en esta materia y sus rasgos culturales.

En su trascendental monografía y registro etnográfico por el poblado y región de X-cacal, Quintana Roo, Alfonso Villas Rojas nos documenta en su publicación las circunstancias y prácticas de esta industriosa ocupación en la etnia maya.

“Aproximadamente siete de cada diez hombres tienen abejas”. La mayoría de la miel consumida es obtenida de abejas domésticas. El apiario contiene de diez a veinte colmenas, cada una entre 50cm de largo y 20cm de diámetro.

Una colmena consiste de una sección ahuecada de un árbol llamado Yaxnic (Vitex Gaumeri, Greenm) y los extremos son sellados con tapas circulares de madera adheridos con lodo. Un pequeño agujero cortado en la colmena servirá como entrada a las abejas. Los apiarios son colocados con una orientación Este-Oeste, y algunas colmenas miran al Norte y otras al Sur. Por referencia de los indios, esta orientación sirve para evitar que los panales sean dañados por las lluvias, que vienen generalmente del Este. Una cruz de madera es erigida en la parte superior del apiario.

La abeja preferida para la cría doméstica es la colelcab o algunas veces la xunan-cab, con las cuales se produce la mejor calidad de miel y cera. Algunas variedades de abejas silvestres, como la ehol (xibi-cab), y yax-ich, son acomodadas en panales separados y produce miel de buena calidad. Los panales de estas abejas silvestres son colocados en posición vertical y otras en posición horizontal. Otras clases de abejas silvestres son la bool, muul (estas últimas construyen panales subterráneos), nade-cid-cabe, y xii. La miel producida por la xii es utilizada para propósitos medicinales.

Por lo regular el apiario requiere de poco tiempo y atención de los nativos. Individualmente, y frecuentemente en grupos la gente se interna en el monte para robar los panales silvestres por su miel. Es de la creencia local que cualquiera que coma viva una de las abejas llamadas xibi-cabe tendrá la facultad de encontrar fácilmente panales silvestres.

La miel endulza las hogazas de pan santo llamadas oxdians y la bebida ceremonial cáliz. De igual manera endulza el chocolate ofrecido a las madres después de haber dado a la luz y en la preparación de otras bebidas “calientes”. Su principal uso, por consiguiente, es ceremonial y terapéutico. (Villa Rojas, 1945: 57-58)

La gran capacidad creadora de la población maya dio lugar al perfeccionamiento de la actividad apícola, esto aunado a la destreza y manejo de los ejemplares de las variedades de abejas naturales de esta región estimularon el desarrollo económico general. La apicultura tradicional Maya adquiere hoy en día un mérito adicional al verse limitada principalmente por la carencia de un apoyo tecnológico más amplio.

Melipona es un género de abejas que contiene aproximadamente 40 especies o más. Se ubican en toda la zona neotropical (Casi toda América del Sur, Centroamérica, Las Antillas una parte de Estados Unidos y una parte de México). La especie de meliponas domesticada por los mayas fue la Melipona Beecheii (Xunán Kab) de ella aprovechaban la miel, la cera y es un ingrediente indispensable para el Balché, licor sagrado.

Arqueólogo INAH

Enrique Terrones

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