ESPACIO Y TIEMPO EN LA PREHISTORIA DE TULUM

La cueva Chanhol fue ocupada durante seis mil años por grupos cazadores recolectores de Tulum, sociedades precerámicas que fueron los primeros habitantes de América.

Proyectos multidisciplinarios, llevados a cabo en las cuevas de Tulum, han arrojado resultados espectaculares e inesperados acerca del poblamiento temprano de América. En este paraíso del caribe mexicano se han descubierto nueve esqueletos humanos de grupos precerámicos muy bien preservados.

A finales del Pleistoceno (13721 Antes del Presente) hasta el Holoceno (7177 A.P.), las cuevas de Tulum sirvieron como refugio a los primeros pobladores de la zona, eran las guaridas perfectas, en tiempos de lluvia proveen de techo y espacio seco, en horas de calor intenso eran frescas y sombreadas. Las sociedades tempranas entablaban y fortalecían lazos en las cuevas, durante la prehistoria funcionaban como espacios públicos y frente a la amenaza de un depredador servían como refugio. En resumen, las cuevas han sido claves en la sobrevivencia y evolución de nuestra especie.

En Tulum, un grupo multidisciplinario de especialistas llegamos a comprobar actividad hace 7177 años en la cueva Chanhol. Detectamos evidencia de esta época en el suelo de la caverna, pequeñas concentraciones de carbón, bien definidas y aisladas en partes estratégicas de la cueva para iluminar su interior.

También descubrimos dos esqueletos humanos, cuyos fechados nos permiten afirmar, con certeza, que la cueva fue utilizada por miembros de nuestra especie desde hace 13000 años. En conclusión, la cueva de Chanhol ubicada en Tulum, tuvo dos lapsos de ocupación, el primero comprendido desde los 9121 hasta los 7177 años; indicado por el carbón y otro periodo que abarca desde los 9589 hasta 13000 años; determiado gracias a los esqueletos fósiles conocidos como Chanhol 1 y Chanhol 2 respectivamente.

A partir de este estudio, logramos acortar la brecha temporal que separa a las sociedades precerámicas de las mayas. Los hallazgos de Chanhol datan del año 7177 y el período formativo maya del año 3000; esto indica que entre los grupos precerámicos y los primeros asentamientos mayas transcurrieron 4.000 años.

Los habitantes prehistóricos de la actual Riviera Maya utilizaban las cuevas como espacios de culto donde depositaban a sus muertos; para esto se adentraban a los sistemas de cavernas. Los esqueletos depositados de forma ritual en la cueva sifón Muknal, en el sistema Oxbelha, como el abuelo de Muknal y la Señora de las Palmas, yacen a 210 y 174 metros de la entrada respectivamente. Ambos hallazgos sugieren el uso de las cavernas como depósitos ceremoniales mortuorios, para despedir a personajes muy importantes del grupo.

La ubicación de las concentraciones de carbón en la cueva Chanhol, que interpretamos como fogatas para iluminar la caverna; permitían hacer uso de la única fuente de agua potable en la zona: la lluvia almacenada en las profundidades de la tierra. Los pozos de agua en los sistemas de cuevas hace 10000 años se encontraba a más de 50 metros por debajo del nivel actual. Tras el último deshielo, estos sistemas de cuevas quedaron inundados, hoy en día los conocemos como cenotes.

Por ahora, los arqueólogos nos tenemos que conformar con poca evidencia de la prehistoria. Unos huesos aquí, unos carbones allá, sin embargo, las partes de la cueva en donde puede haber evidencia habitacional yace bajo muchos metros de sedimentos orgánicos en el fondo de los cenotes. Imaginamos que en un futuro serán trabajados, con tecnologías de punta , por la próxima generación de investigadores subacuáticos y subterráneos que se atrevan a estudiar Tulum.

Artículo por:

Jerónimo Áviles Olguin

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