LA PRIMERA CONQUISTA DE AMÉRICA

El poblamiento inicial de América Central es un tema muy difícil de abordar por las limitaciones de los datos relacionados con el pasado paleoindio de la región del caribe. No obstante, es posible desarrollar reflexiones permitiendo esclarecer ciertos aspectos del problema, y orientar las investigaciones futuras.

Según estudios pluridisciplinarios confiables, los primeros grupos humanos que colonizaron América vinieron del noreste de Asia y se establecieron en Beringia oriental antes de continuar su migración hacia el sureste alrededor de 16 000 años calibrado antes del presente (cal AP). Para evitar las capas de hielo que ocupaban todavía vastas extensiones en el norte del continente, tuvieron que seguir la costa del Pacífico norte, practicando tal vez la navegación. Al sur, los primeros exploradores del Nuevo Mundo, o algunos de ellos, debieron abandonar la ruta del Pacífico para adentrarse en el subcontinente norteamericano. Se diseminaron hacia el este y sureste de Estados Unidos y sus descendientes formaron allí comunidades paleoindias prósperas y prolíficas.

Se puede suponer que los americanos de la época, organizados en bandas móviles, alcanzaron inicialmente el Caribe Mexicano por las costas, principalmente, por el Atlántico. En consonancia con esta hipótesis se han reportado más de veinte sitios paleoindios en la costa entre Yucatán y Panamá, todos de fácil acceso al Mar Caribe.

En Panamá, donde la investigación sobre el pasado paleoindio ha sido particularmente activa, es el país donde se ha registrado el mayor número de sitios, o sea, 18 asentamientos paleoindios. En lo que concierne a los demás países, se tiene conocimiento de 11 lugares en Guatemala, 7 en Belice, 7 en Costa Rica, 5 en Chiapas (México), 1 en Yucatán (México), 1 en Quintana Roo (México), 2 en Honduras y 1 en El Salvador, mientras que Nicaragua no ha revelado ninguno hasta la fecha.

El uso de la vía costera/marítima sería una de las razones técnicas de la velocidad de la expansión de los paleoindios, desde Alaska hasta América del Sur, donde encontramos el asentamiento Monte Verde en Chile con 14000 años cal AP.

El estudio del genoma de poblaciones contemporáneas y restos humanos del Pleistoceno, como los de Anzick (Montana, Estados Unidos), Paisley Caves (Oregón, Estados Unidos) y Hoyo Negro (Quintana Roo, México), entre otros, demuestra que los grupos que emprendieron la colonización inicial del continente americano vinieron del noreste de Asia, y se establecieron en Beringia oriental (constituida por partes de Alaska y Yukón) antes de migrar en dirección al sureste, estos orígenes son documentados, además, por la arqueología y la antropología física.

En este contexto, la población primordial que habitó lo que hoy día conocemos como Quintana Roo pudo desarrollar mayor movilidad y diversificar sus estrategias de subsistencia. Asimismo, se intensificaron los intercambios entre grupos de orígenes diversos, por vías terrestres y marítimas (costeras). Según parece, llegó a formarse un área de interacción cultural paleoindio a lo largo de la costa del Atlántico, entre Venezuela y la Florida, pasando por Tulum.

El Caribe Mexicano tuvo una influencia crucial en la trayectoria de las sociedades paleoindias: en esta región, el ser humano se adaptó al medioambiente tropical, y seguramente concibió nuevas prácticas sociales y culturales antes de colonizar América del Sur.

Artículo Por:

Sébastien Perrot-Minnot

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